CLXXVIII.

De Camila la banda á triste huida

Se entrega: ya los Rútulos turbados,

Ya Atina, el valeroso, ha vuelto brida.

Sin jefes, sin enseñas los soldados

Al muro corren á buscar guarida,

A escape, por los Teucros acosados,

De muerte perseguidos. No hay quien mueva

Armas en contra ni á esperar se atreva.