CLXXXIX.

Dudar ve á Turno, y su asta fulminante

Vibra Enéas, propicio punto cata

Con los ojos, y arrójala distante,

Y entero en ella su poder desata.

No con ímpetu suele semejante

Piedra que de ballesta se arrebata

Terrífica zumbar; ni así, encendido,

Estalla el rayo en hórrido estampido