CXVII.

»Hundiré en polvo el más altivo techo

Envuelto en llamas! ¿Quién tendrá por justo

Que el tornar, ya vencido, á campo estrecho,

Espere yo que á Turno venga en gusto?

No: ¡cumpla la ciudad el pacto hecho!

Nefando monumento, centro adusto

De la guerra ella ha sido: ¡sús! con teas

Lo que debe pidamos!» Habló Enéas.