LVI.
»El mismo miceneo Rey, que un dia
»De los grandes Aquivos tuvo el mando,
»Fué, entre su mismo penetral, de impía
»Consorte muerto bajo el brazo infando;
»Venció así á quien vencido á Troya habia,
»Villano burlador. Y yo, tornando
»Al patrio hogar, la deseada esposa
»No hube de ver ni á Calidonia hermosa.