LXV.

»Dejadme, y esta mano valedero

Hará el sellado pacto. Sacros ritos

A Turno deben á mi solo acero.»

En medio á estas razones y altos gritos,

Hé aquí silbando en ímpetu ligero,

En la nube de hierros infinitos

Que al impasible paladin respeta,

A herirle vino alígera saeta.