XIX.

Los árboles se asombran de la orilla

Viendo venir por el cristal sereno

La pintoresca copia, y cómo brilla

Distante con las armas de su seno.

Dia y noche bogando la escuadrilla

El rio sube de recodos lleno;

En selvas laberínticas se pierde,

Y cruza en ledo giro el bosque verde.