XLIV.

Así como ahuyentó con luz serena

Gélidas sombras el tercero dia,

Ruedan la alta ceniza, y tibia arena

A los revueltos huesos que envolvia

Encima acopian... Mas oid cuál suena,

En esta de dolor larga porfía,

La ciudad y su alcázar opulento

Con mayor alarido y movimiento.