XLVI.

«Vanas razones en tejer porfías,»

Interrumpe el intrépido mancebo:

«Abreviemos el paso; no en mis dias

Me apartarás de la intencion que llevo.»

Y diciendo, despierta á los vigías,

Que por órden acuden al relevo.

Sigue Euríalo á Niso; á andar empiezan,

Y al príncipe los pasos enderezan.