XXII.

»Y esotras que, del mar húmedas Diosas,

Cortan con pecho de marfil liviano

Del piélago las capas espumosas.»

Por las riberas del Estigio hermano

Con torrentes de pez vortiginosas

Juró lo dicho el Númen soberano;

La frente inclina, y del Olimpo dueño,

El Olimpo estremece con su ceño.