XXXVI.
»Traer les miro en árboles triunfales
Armados cuerpos que humilló tu acero.
Las fuerzas de la edad fuesen iguales,
Y gran tronco llegaras tú el primero,
Turno! —Mas ¡ay de mí! ¿por qué, mis males
Llorando, os privo del laurel guerrero?
Id ya, y á vuestro Rey en nombre mio
Llevad estas palabras que le envío: