II.
Quien me diera, mi Dios, pues te offendi,
Pues con tanto plazer te he offendido,
Que fuera igual a el mal que cometi
El pezar de tenerlo cometido:
Quien pudiera, Senhor, vengarte en mi,
Por todo quanto bien he destruido,
Mas si llorando el mal en parte imiendo,
Salid sin duelo lagrimas corriendo.