Todos de unanime conformes acordaron que la tierra se fortificase con la artilleria y gente, y que la nao capitana de tierra firme y otro de Pedro Milanes se echasen a fondo en la canal del puerto para çegar la entrada, y que la plata no se mudase de la fortaleça asta ver como las cosas se ponian, pareciendo estara alli mas segura y en parte donde quando per nuestros pecados se lo ordenava, se pudiera echar al a mar paraque no la goçase el enemigo, y con esta resolucion sean ydo poniendo en execution con mucha priesa y diligencia de noche y de dia todas prevençiones posibles.

El general Sancho Pardo como persona de tanta experientia y que tenia visto y reconoçido los sitios y puertos de la tierra, aseguro al dho Don Pedro Tello y a los que con el venian, que era caso ymposible perderse la tierra quiriendo los nuestros pelear y haçer el deber, y que solo avia tener cuidado del puerto, que la armada no se metiese de golpe, y que par eso era bien se echasen a fondo las dos naos que estava acordado, y en sus espaldas las fragatas con las proas a la mar par resistir la entrada, y que con eso estava segura la tierra y plata de su Magestad, de que seria muy servido, en cuyo nombre les pedio acudiesen a sus obligaciones; y para esto Don Pedro Tello tomo a su cargo la defensa del puerto.

El Obispo offreçio de deçir el otro dia una misa y una platica ala gente, como lo hiço, christianamente encargandole el serviçio de Dios y de su rey, y siempre continuo este officio de noche y de dia visitando los puestos donde la gente estava, puniendo en cada uno un saçerdote y animandolos con mucho exfuerço.

Este dia el governador y general despacharon un barco con aviso a sancto Domingo para que se pusiesen y estubiesen a la mira por si el enemigo yba alla como se entiende y se le escrivio al Presidente, que luego avisase lo mismo a Cartagena y a Sancta Maria.

Luego se hiço muestra de toda la gente de la tierra, y parte de la que avia en las fragatas se desembarco por ser necesario para la tierra; allose en todo a 10,300 personas y en estos 700 de pelea y los 800 de fragatas y capitana de tierra firme, y las demas del presidio y forasteros, en los quales avia 50 de a cavallo con lança y adarga, que todo se repartieron en la forma siguiente:

En la caleta del morillo el Capitan Pedro de Guia del avito de San Juan, con ciento cinquenta soldados150
En la caleta del cabron, Alonso de Vargas con cien soldados100
En la puente y boqueron, Pedro Vazquez Alferez con ciento y cinquenta soldados150
En las fragatas, trecientas personas a orden de Don Pedro Tello300
En el voca de vayamon, el capitan Otega con cinquenta soldados50
750

Toda la demas gente esta en el morro y en la plaça de Armas a cargo del capitan Marco Antonio Veçerra y la de a cavallo al del governador, para acudir los dos cada uno con la de su cargo, a la parte mas combiniente y que mas neçesidas tubiese de socorro.

ARTILLERIA PLANTADA.

En el morro, veinte y siete pieças de bronçe muy buenas27
En la plata forma del otro morro, çinco pieças5
En sancta elena, quatro pieças4
En la caleta de los frayles junto a la fortaleça, tres pieças3
En la caleta de sancta catalina, çinco pieças5
En el tejar, nuebe pieças9
En la boca de vayamon, dos pieças2
En la puente y en un navio que alla se puso, seis pieças6
En el boqueron, quatro pieças4
En la caleta de cabron, dos pieças2
En la caleta del morillo, tres pieças3
70

y las fragatas bien artilladas; sin las quales avia las dhas setenta pieças de artilleria plantadas y buenos artilleros en cada puesto y por sobreestante de los fuertes del morro y morillo de sancta Elena, el Almirante Gonçalo Mendez de Canço.