A los 15 del dho llego aviso dal governador de Canaria despachado al de aqui, para que supiese como la armada enemiga avia pasado por alli y aviendo echado alguna gente en tierra para haçer agua, le avian echo retirar con daño de veinte y çinco personas, y que venia la buelta de las yndias; y el dho aviso dijo como al pasar por la ysla de san Martin avia visto surta la armada con veinte y çinco velas.
Luego el dho dia el General Sancho Pardo despacho el mismo al governador de la Avana y le escrivio avisase a nueva España al general Pedro Melendez que estava alla con su flota. Estando echas todas estas preventiones toda la gente deseosa de verse con el enemigo, entraron en consejo el dho general y Don Pedro Tello, y el Almirante Gonçalo Mendez y los capitanes Marco Antonio Veçerra, Pedro de Guia, Domingo de Ynsaurraga, el vehedor Martin Vomero de Caamaño, y aviendo tratado si seria bien embarcar la plata en dos fragatas, para que en caso que el enemigo se pusiese sobre el puerto, como mas lijeras se pudiesen escapar de noche, siguiendoles las otras tres en reta guardia, para que si se ofreçiese quedasen peleando y las dos siguiesen su viage; los mas Votos conformaronse enque no se mudase la plata de donde estava, porque seria desanimar la gente de la tierra que estava con animo de defenderla peleando, y viendo que los desemparavan sedesanimarian y su Magestad perderia la tierra y su reputacion, enque le iba a deçir mucho mas de lo que le importava la plata; que lo que conbenio era haçer rostro al enemigo confiando en Dios que nos daria victoria; y visto por el general la mayor parte de los pareceres, ordeno a Don Pedro Tello que con diligencia aprestase las fragatas, para quando lo estubiese y combiniese embarcar la plata se hiçiese, en el entretanto que el enemigo daria muestras de si por si estubiese esperando al passo, mando fuese una carabela la buelta de la mar 50 leguas a descubrir; y ansi se hiço y la plata se estubo queda que fue bien açertado.
Miercoles 22 del dho mes de Nobiembre al amaneçer se descubrio la armada enemiga a la vista de tierra con 23 velas y una carabela latina, las 6 galeones de la reyna de 800 toneladas, y dos naos del mismo porte y los demas navios de 300, y de 150, y de ayavajo y 40 lanchas venian navegando bien recogidas. Luego se toco a arma y cada qual acudio a su puesto con mucha alegria y buen animo de pelear. El viento era poco y asi venia con espacio asta que entro la briça. Venia delante la carabela latina y algunas lanchas soldando la costa con vanderas blancas en señal, y llegandose una enfrente del boqueron, le tiraron de alli con una pieça que la hiçieron retirar a la mar y luego pusieron otras vanderas coloradas; y pasando delante despues del medio dia, dio fondo toda la armada enfrente de la caleta del cabron donde jamas se vio surgir ningun navio por ser costa y donde no se savia que se podia dar fondo asta despues de ser ydo el enemigo, que embio el general a sondar la parte donde estubo y se allo de 20 a 30 braças en limpio, y segun lo que se entendio era su fin echar alli gente de vajo de su artilleria, pareçiendole allarnos desaperçevidos y que no ubiese ninguna muestra que se le resistiese el paso, y allose engañado.
Estando junta la dha Armada en la parte que digo, los nuestros le tiraron muchas pieças de artilleria del morrillo y de la caleta del cabron, tanto que algunas valas le hiçieron dano por lo que despues que se supo que le mataron a Juan Aquines, general de la una esquadra y a dos caballeros de los principales que con el venian y otra gente, y que a Franᵒ. Draque le llevaron la mesa en que estava comiendo y la bala dio a un personage que con el venia que se supo no escapara.
Viendo el enemigo el dano que de tierra se le haçia, embio la carabela latina con un piloto ysléno de naçion mulato que dicen es muy platico en estas partes, llevando consigo cinco lanchas la buelta del puerto a reconeçerle y a sondar junto la boca del ysloto que llaman ysla de Cabras, que esta a la vanda del oeste, y despues de aver fondado volvio la una lancha a dar aviso a la armada, la qual se desalojo luego de alli a las cinco de la tarde, sin aver tirado pieça ni un solo mosquete en todo el tiempo que alli estubo, y se fue buelta de la mar, y de una y otra se andubo aquella noche asta otro dia.
Juebes siguiente a las ocho de la mañana fue a surgir toda la armada al socayre del yslote que el dia antes avian soldado junto al puerto, que fue otro nuebo surgidero no conoçido asta entonçes por ser fondo de 60 braças sobre bajos subjeto a que con qualquiera tiempo de braveça se pudiera perder en la costa. Alli estubo siendole el tiempo favorable, sin poder la alcançar nuestra artilleria, y aquella tarde embio dos lanchas a asondar la playa de vayamon asta la estacada del carivelo y a reconeçer aquellos vajos para ver si por alli podria echar gente en tierra, y en la una lancha bein entoldada fue Franᵒ. Draque por lo que despues se supo.
Visto por Don Pedro Tello, a cuyo cargo estava el puerto, las diligencias que el enemigo haçia, y pareciendole que avia de acometer por la estacada del carivelo rompiendola aquella noche con lanchas para echar gente en tierra, acudio al general a dar le quenta dello, y a pedirle gente para que fuesen a defender a quel paso, y el general ordeno que aquella tarde estubiese alli el capitan Agustin de Candecho con 30 soldados y que a la noche fuesen 50 soldados a cargo del vehedor Martin Vomero de Caamaño, con orden de que si la fuerça del enemigo fuese superior, se retirase con la gente en los barcos a las fragatas para haçerse fuertes en ellas.
El dicho jueves 23 dia de San Clemente a las 10 de la noche con la obscuridad acometio el enemigo al puerto con 25 lanchas y en cada una de 50 a 60 personas bien armadas con fin de quemar las fragatas segun lo que se vio, y todas entraron arrimadas a la plata forma del morro, metiendose de vajo de la artilleria, y segun lo que despues se supo, Franᵒ. Draque vino en la una asta la boca del puerto, a meter las demas, y aunque hacia obscuro se vieron las lanchas y luego començo a jugar la artilleria del morro y del fuerte de sancta elena y las fragatas muy a priesa, y las mas de las lanchas embistieron con la fragata texeda Capitana poniendole fuego por la proa, echandole dentro muchas alcançias, bombas de fuego, y los nuestros con mucha diligencia lo apagaron sin daño ninguno, peleando con artilleria, mosqueteria, piedras, y al mismo tiempo pusieron fuego a la fragata sancta ysabel y a la fragata Magdalena y a sancta clara, el qual se apago; y la tercera vez que se encendio en la fragata magdalena de que era capitan Domingo de Ynsaurraga, no se pudo apagar, por averse encendido por popa con mucha furia, y todo lo que dio lugar a poder estar en ella y pelear lo hiço el dho capitan y la gente que con el se allo, astaque estava ya casi quemada y muertas 12 personas de la mosqueteria del enemigo, y otras tantas que se quemaron; y el dho capitan se escapo a nado por medio de las lanchas, y se fue a la fragata sancta Ysabel que estava a cargo del capitan Juan Flores de Rabanal en lugar del capitan Pedro de Guia que tenia un sitio de tierra a su cargo, y alli ayudo a todo lo que se ofreçio. Duro el pelear una hora la mas reñida que sea visto, y con el fuego de la fragata que se quemo, aclaro todo el puerto de manera que fue bien para las demas que se veian para asentar nra artilleria y la de los fuertes, con la quel y con la mosqueteria y piedras que de las fragatas se tiraron, les hicieron tanto daño que se retiraron acabo de una ora que como digo se peleava, con perdida de 9 o 10 lanchas y mas de 400 personas sin otros muchos que fueron heridos; no aviendo de nuestra parte mas de la perdida de la fragata y quarenta personas muertas y quemadas, de la mosqueteria algunos heridos. Fue muy de ver lo bien que las fragatas pelearon y quan bien les acudio el artilleria de los fuertes particularmente el de sancta elena que estava mas amano para ofender las lanchas.
Viernes 24, considerando que el enemigo avia de asegundar aquella noche y que avia de echar gente en tierra, dende que amaneçio no çesaron prevençiones por nuestra parte, plantando artilleria en algunos puertos de tierra como fue en todo el tejar, que estava a cargo del governador y del Capitan Marco Antonio con la gente del cuerpo de guardia; en la caleta de sancta Catalina se paso el capitan Guia que antes estava en el morrillo con 50 arcabujeros, y en la caleta de los frayles junto a la fortaleça otros dos pieças y 30 soldados a cargo del vehedor Martin Vomero, y en todas partes se hiçieron muchas trincheras y fortificaçiones trabajando cada qual con el açadon en la mano, sin que hubiese negro que a ello ayudase, porque todos los veçinos los embiaron al monte con sus aciendas y mugeres luego que asomo el enemigo.