Toda via como a las 8 de la mañana con el terral se levo la armada enemiga buelta a la mar procurando ponerse a barlobento del puerto, y ansi andubo asta la tarde y pareçiendole a Don Pedro Tello que esto era para entrarse de golpe en el puerto, fue a tierra a deçirle al general que le pareçia que el enemigo se venia derecho al puerto, y que con los dos naos que se avian echado a fondo, no estava del todo çerrado la canal y que combenia echar dos fragatas en la parte que estava libre para que del todo se ympidiese la entrada, pues era de tanta importancia a segurar el puerto que las dos fragatas por muchas considerationes y bien del serviçio de su Magestad.
El general Sancho Pardo hiço luego junta del governador y de mas ministros, y luego acordaron que se hechase una fragata a fondo en la canal a caso que no bastase un navio de Pedro Sedeño que estava cargado de mercadurias y otro de menos porte, los quales se echasen luego como estavan, pues el brebedad del tiempo no daba lugar a la descarga, y que la fragata se echase quando el dho Don Pedro le pareçiese combenir.
A las 4 de la tarde venia el enemigo con la briça caminando açia el puerto y creyendo Don Pedro Tello que venia derecho a el, echo a fondo los dos navios de Sedeño y Juan Diaz de Sancta Aña, y la fragata tejeda, sin que la brebedad del tiempo diese lugar a sacarle todos los bastimentos y artilleria, aunque alguna parte se saco, y con esto se çerro toda la entrada de la canal, y el enemigo a la oraçion surgio entre el morro y la ysla de cabras donde estubo surto la noche antes.
Visto que la armada estava surta y mas cerca de la entrada del puerto, se volvio a confirmar la sospecha que se tenia de que aquella noche avia de procurar acabar de quemar las fragatas y echar gente en tierra: Don Pedro Tello con acuerdo del general hiço retirar las tres fragatas el puerto adentro, y las metieron en el tejar con gente de guardia por asegurarlas y no temiendo que echasen gente en tierra, viendo quan bien dispuestos estavan los animos de los nuestros y todos los sitios y desembarcaderos atrincherados y fuertes; y el retirar las fragatas fue ya de noche quando el enemigo no lo pudo ver, y ansi el otro dia por la mañana entendio que todas las avia echado a fondo aquella noche, se estubo sosegado sin haçer ninguna demostraçion por nuestra parte si bien estubimos a la mira.
Sabado 25 luego de mañana embio el enemigo siete o ocho lanchas a reconoçer el puerto y toda la costa asta el boqueron, desbiandose de tierra porque nuestra artilleria no los ofendiese y a las 10 de la mañana volvieron a recojerse a la armada que estava junta en la parte dicha.
Este dia a las dos de la tarde asomo nuestra carabela que avia ydo ocho dias antes a descubrir el enemigo, y como por los nuestros fue vista le tiraron una pieça del boqueron para que se recojiese sin yr al puerto, y de la armada le siguieron algunas lanchas asta la playa de cangrejos donde baro y parte de la cavalleria acudio a socorrer la gente, y Franᵒ. Gonçalez que venia por piloto y capitan de la dha carabela le saco un rumbo porque el enemigo no la llevase y ansi las lanchas se alargaron y se bolvieron sin açer pressa.
El dho sabado en la noche se hiço a la bela toda la armada sin ser vista y se fue a la mar, y viendo los nuestros a la mañana que no parecia, se embio luego personas por tierra prolongando la costa del oeste, para que viesen si pareçia o avia pasado por alli, como se entendia, y yba a Sancto Domingo.
Lunes volvio un aviso del Arracivo catorçe leguas deste puerto, diçiendo que la armada avia pasado por alli su camino adelante. Este dia despacho el governador otro aviso a San German, el qual bolvio dentro de seis dias con nueba de que la armada estava en el butiro de la açucar la otra vanda de San German, y que avia echado en tierra cinco compañias de piqueros y mosqueteros que estavan açiendo carne, agua y leña, y quatro lanchas los quales hiço en quatro dias por traer lo mas echo.
Aviendo el general visto estos avisos y pareçiendole que podria ser odio del enemigo, y que de alli podria ponerse al monte en espera de las dhas fragatas, o querer que fuesen ydas para volver sobre puerto rico por allarle sin fuerça para apoderarse del y executar el designio que traya de fortificarse en el, toco a cuerdo de lo que se aria, y se resolvio que no se saliesen del puerto asta saver de cierto que el enemigo hubiese pasado adelante de la punta de la Aguada, y que fuese el Capitan Juan Flores de Rabanal con un pataje 70 v 80 leguas la buelta del norte a descubrir, y que se embarcase la plata en el entretanto, el qual volvio a cabo de ocho dias sin aver visto nada.
A nueve de diciembre vino aviso de San German que la armada enemiga era yda la buelta del Sur.