—Ya recuerdo. Y al cabo de esos tres meses, los abonados se encontraron con que el muy astuto[29] del[30] intruso contaba con la clientela del rival, aumentada con algunos miles de nuevos abonados. Yo no aconsejaría esos procedimientos que, por otra parte, no podrían implantarse sin estudiar la forma en que están hechas las concesiones en estos países. Pero aparte de eso, hay otros campos inexplotados todavía en el servicio de teléfonos. Tú podrías llamar la atención a esos caballeros hacia el hecho que en la América latina el servicio público telefónico de las casas de comercio no puede decirse que responda a un plan económico inteligente. Las compañías no han entrado en arreglos con los comerciantes a fin de interesarlos en que el público use sus aparatos. A consecuencia de esta deficiencia no se han multiplicado, ni mucho menos,[31] las estaciones telefónicas privadas en las casas de comercio, ni el comerciante mira con buenos ojos[32] el que sus aparatos sean usados por extraños.
—¡Hombre![33] Ese es un buen aliciente. Completaré mi propuesta acompañándola con nuevos argumentos y datos. Gracias por tus observaciones.
—No hay de qué.[34] Recuerdos a[35] la familia.
—Serán apreciados.[36] Hasta la vista.[37]
—Adiós. No te pierdas.[38]
Chapter Footnotes:
[1] ¡Hola! Hello! An expression of greeting, used also to secure attention when entering a house. In the latter case, ¡Upe! is sometimes used in Central America, and in other countries ¡Ave María! ¡Ah de casa!
[2] Libertad is here the name of the exchange station.
[3] Déme el (número) dos—tres—seis—uno.
[4] Ahí lo tiene, i.e., ahí lo tiene Ud., There’s your party (number). The expressions ¡velay! (River Plate) and ¡elé! (Ecuador) are used instead of ahí lo tiene, ahí está, helo ahí, helo or hele aquí.