Los grandes teatros líricos del continente, después del Colón, son la Gran Opera de Río de Janeiro, construida según el modelo de la de París, el Teatro Municipal de San Pablo (Brasil), cuyo costo pasa de siete millones de pesos, el teatro de San José de Costa Rica, que es uno de los más hermosos del continente, el Teatro Municipal de Santiago de Chile, el Solís de Montevideo, el Nacional de la Habana y muchos otros.
Hay teatros destinados a otra clase de espectáculos, como zarzuelas, óperas cómicas o bufas, operetas y vaudevilles. Algunos de estos juguetes líricos, se mantienen largo tiempo en el cartel y son de gran espectáculo por su juego escénico, sus ballets y la brillante indumentaria de sus masas corales. Los teatros que para tales representaciones están construidos suelen tener orquestas de más de cien músicos.
Son comunes en la América latina las obras dramáticas en prosa y verso, aunque más las primeras que las segundas. A este género de producción pertenece la comedia y el drama, ya sea antiguo o moderno. La comedia de enredo y de costumbres es más popular que la alta comedia, el drama de época, o las piezas dramáticas modernas,—sobre todo los llamados dramas de tesis. Se prefiere el teatro moderno al clásico. El melodrama ha pasado de moda.
—Algunos teatros dan funciones por secciones o por tandas, como se las llaman en Chile, Perú y Méjico, y una de tales secciones, que tiene lugar en la tarde, se llama sección vermut, por ser esa la hora a que generalmente se toma un aperitivo. Estas representaciones consisten en el género chico o sea comedias, juguetes cómicos, proverbios, sainetes, petipiezas, cuadros y bocetos cómicos, apropósitos en prosa y verso, variedades y revistas cómicas, parodias, etc. No dejan de figurar actores y actrices de nota[6] en los repartos de tales espectáculos. El primer actor, la primera dama, la característica, el galán joven y otros repartos suelen ser extraordinariamente populares.
Hay otros teatros adaptados especialmente a espectáculos de diferente género. En los circos trabajan compañías que hacen giras por varias ciudades. El espectáculo consiste casi siempre en ejercicios acrobáticos y ecuestres en el picadero. Hay también salas para conciertos sinfónicos, que atraen un público selecto.
Los artistas de primer orden reciben altos salarios en la América latina. El Colón de Buenos Aires ha pagado hasta 7500 pesos por noche[7] a un artista de fama universal; lo que bastará a Uds. para comprender que el público latino-americano paga buenos precios cuando se le ofrecen espectáculos escogidos.
Dejando contestadas sus preguntas, me repito de Uds.
—Muy atto. y S. S.,
CARLOS RODRÍGUEZ.
Chapter Footnotes:
[1] Muy señores míos, My dear Sirs; Dear Sirs. A customary form used in commercial correspondence. Compare with Muy señor mío, Muy señor nuestro, Muy señores nuestros. Possessive is also used in Muy estimado amigo mío, instead of Mi estimado amigo.