—No se le conoce[4] sino en las repúblicas próximas a los Estados Unidos.

—Me sorprende Ud. ¿No hay norteamericanos en esos países?

—No tantos como ingleses o alemanes, para no mencionar a los españoles, franceses e italianos. Por esta causa, en punto a[5] deportes de origen anglosajón, los ingleses predominan e imponen sus usos. Estos juegan mucho al cricket y han logrado introducir este juego, el golf y el polo en la sociedad de los países donde viven. En el Brasil, Argentina y Chile hay buenos campos de golf, y algunas estancias prestan atención a la cría de jacas para el juego del polo, que ha hecho ya muchos adeptos[6] entre los criollos.

—¿Son frecuentes las partidas de football, o los concursos atléticos entre los estudiantes?

—Mucho; y se juegan no sólo entre las universidades de un país, o entre las facultades o escuelas de una misma universidad, sino también entre teams o equipos de distintos países. Ciertos torneos entre argentinos, uruguayos, brasileños y chilenos han hecho época en los anales deportivos.

—¿Hay buenos campos para exhibiciones públicas de juegos atléticos?

—Las principales ciudades cuentan con ellos. Los sostienen asociaciones especiales, las cuales reciben a veces subvenciones del estado, donaciones de terreno, y otros elementos valiosos. Hay amplios hipódromos municipales, o mantenidos por clubs hípicos o jockey clubs, como asimismo se les llama. Estos hipódromos tienen pistas muy bien cuidadas para carreras de caballos, de automóviles o de a pie, aunque estas últimas se llevan a cabo en campos atléticos que mantienen las sociedades deportivas y de gimnasia. Además de las carreras de saltos con obstáculos, de velocidad o de resistencia, se corren en esas pistas carreras de motocicletas y bicicletas, si bien para este objeto especial algunas ciudades poseen velódromos.

—¿Ha hecho progresos la aviación?

—Sí; particularmente en las cuatro repúblicas del sur, cuyas capitales mantienen espléndidos aeródromos. Dada la naturaleza de este deporte, los que lo practican son más numerosos entre los militares que entre los civiles; aunque en realidad los aviadores que actualmente poseen el grado o cédula de pilotos en el ejército son aficionados que aprendieron el deporte en las escuelas militares de aviación en esos países, y luego fueron asimilados como clases u oficiales.

—¿Y los deportes acuáticos?