—Se han generalizado en Chile, Brasil, Argentina, Uruguay y parte de Centro América. En Chile, el centro de esos deportes es Valparaíso que cuenta con muchos clubs de natación y de regatas, aunque los hay también en Santiago, en Concepción y Lota. En el Brasil se han fundado clubs remeros en Río de Janeiro y en Nictheroy, al otro lado de la bahía. En cuanto a la Argentina, como las aguas del Plata contienen mucho fango, el centro de las regatas está algo distante de Buenos Aires, en una región sumamente pintoresca, cruzada por canales cuyas orillas están sombreadas por sauces y otros árboles.

—¿Cuáles son los deportes de la gente de los campos?

—Las carreras de caballos, las cuales han estimulado mucho la mejora del ganado equino; la corrida de la sortija; el pato: juego en el cual varios ginetes se persiguen para arrebatar de las manos de uno de ellos un pato muerto o un objeto que represente este animal. La cinchada se juega entre dos ginetes que atan los caballos entre sí con un lazo, tirando en opuestas direcciones para hacer retroceder al contrario. El juego de bolos, llamado boliche en Méjico, palitoque en Chile y bochas en el Plata, es popular entre la gente de los campos en todas las repúblicas latino-americanas. La taba es un juego de azar que consiste en arrojar el hueso que lleva ese nombre de modo que caiga sobre determinado lado.

—¿Han conservado esos pueblos días especiales de holgorio?

—El carnaval dura allí tres días; es decir el domingo, lunes y martes que preceden al miércoles de Ceniza. El domingo que sigue se destina a enterrar el carnaval como allí se dice. En Chile estos regocijos se llaman chalilones. Para Corpus las poblaciones del Pacífico celebran todavía aquellas procesiones que en la antigüedad tenían por objeto propiciar antes de la cosecha la voluntad de los dioses. En estas fiestas es notable el catimbao o máscara que sale de la procesión para asustar a los tímidos.

—¿Tienen bailes propios esas poblaciones?

—Sí, muchos. La zamacueca se baila en Chile, Perú y Colombia. En este último país los nativos danzan el bambuco; en Méjico el jarabe tapatío; en Cuba se bailan el zapateo, que es una derivación del zapateado andaluz y el danzón, que es una contradanza transformada en su música y en su cadencia, y la calinda; en el Río de la Plata los bailes nativos típicos son el pericón, el gato, el tango y el cielito, siendo este último un baile cantado.

—A propósito: ¿Cómo se expresan los sentimientos musicales de esos pueblos?

—En el canto, cuya característica es la de ser de una sola voz. Además, todos los cantos tienen expresión parecida: tanto la milonga y la vidalita que, en la guitarra, cantan los paisanos en el Río de la Plata, como el yaraví que, acompañándose de la quena, cantan los indios y criollos serranos de Bolivia, Perú, Colombia y Chile,... todos son cantares dulces y melancólicos; y aun cuando expresen el amor, están impregnados de una profunda tristeza.

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