¿Y no es ya una muestra de ello esa nueva y vigorosa civilización que en el norte se levanta en medio de ciudades que se improvisan por la aglomeración súbita de inmigrantes que hablan todas las lenguas?

Fraternidad de la familia humana, fusión de pueblos, desarrollo amplio, simultáneo a la vez que armónico, de las facultades y aptitudes de todas las razas: he ahí los rasgos principales que caracterizan la civilización americana.

José María Santibáñez (Boliviano)

Chapter Footnotes:

[1] la clausura (que duró) de tres siglos.

[2] orillas del Plata, the shores of the River Plata. VARIANT: El Río de la Plata.

6.—LA EUROPA EN EL NUEVO MUNDO
[(to the vocabulary section)]

Los países de América tienen motivo para ser petulantes y confiados en su futuro.[1] El pasado les da derecho a serlo con su enseñanza. Su historia nos demuestra que esos países no han cesado de hacer progresos desde sus primeros establecimientos fundados por los europeos. Ellos han adelantado bajo todos sus sistemas, bajo todos sus gobiernos, con las peores instituciones; como colonias lo mismo que como estados independientes. Luego[2] deben su desarrollo natural y espontáneo a una fuerza vital de que están dotados por la naturaleza de sus condiciones de existencia excepcionalmente favorables.

Como su nacimiento y existencia de estados civilizados, deben también su crecimiento y progreso a la acción de la Europa, que los formó en servicio de su propio desarrollo y progreso.

Esa acción vital del viejo mundo en el nuevo, ha obrado sin interrupción antes de ahora por la mano de[3] los gobiernos y de los pueblos europeos, y después de abolida la autoridad de los gobiernos europeos en América, por la acción inmediata y directa de la sociedad europea, que no ha sido sino más grande desde que ha sido libre su juego trasatlántico.