—Acepto la idea, pues soy muy dado a[5] viajar, y más[6] en esa forma exenta de[7] molestias. Por lo pronto, haremos el viaje por poco dinero; no será necesario hacer preparativos para la partida ni escribir de antemano[8] cartas[9] o poner telegramas[10] a los hoteles para retener habitaciones.[11]
—Tampoco será preciso consultar la guía de ferrocarriles para saber la hora de salida y llegada de los trenes. Podremos salir en este mismo momento.[12]
—Ni se nos dará un comino[13] averiguar si[14] los trenes llegan adelantados, atrasados o con puntualidad; si son expresos o locales; si es tarde o si es temprano,[15] si hace buen tiempo[16] o si va a llover.[17]
—Poco nos cuidaremos[18] de saber cuántos kilos de bagaje[19] permiten las compañías con cada boleto[20]; si el tren ha enganchado al coche-comedor; si hay camas disponibles en los coches dormitorios; y si las estaciones[21] tienen salas de espera cómodas y con suficiente calefacción en los pueblos situados a considerable elevación.
—Me tiene usted listo, y le garantizo que tendrá Ud. un buen compañero de viaje. Pero antes debo despejar una duda: ¿No tendremos que hacer casi todo ese viaje a lomo de mula?
—¡Oh, no! una gran parte lo haremos por ferrocarril; y Ud. se sorprenderá de lo mucho que[22] andaremos sobre rieles.
—Me alegro. Por mi parte deseo tomemos cuantos trenes podamos[23] o por lo menos cuantos nos ofrezcan[24] la perspectiva de un viaje interesante. Ahora que recuerdo: ¿Están adelantados los trabajos del ferrocarril panamericano que algún día[25] unirá Nueva York con Buenos Aires?
—Ese ferrocarril está muy lejos de hallarse terminado[26] todavía. Pero en este mapa verá Ud. que las lagunas o claros en el trazado suman una extensión mucho menor que la de las líneas actualmente en servicio. Lo malo[27] es que los trechos sin terminar[28] se hallan precisamente en las regiones donde es más difícil la construcción de la vía férrea.
—¿Hasta dónde puede irse por ferrocarril desde nuestro país en dirección al sur?
—Como Ud. ve, de cualquier punto de los Estados Unidos es posible llegar a Ciudad Juárez, término del Ferrocarril Central de Méjico, por el cual alcanzaríamos[29] el límite con Guatemala, a más de mil millas de distancia.