—Sin duda; el hijo de india y blanco se llama cholo o chino; el de negra y blanco, mulato y el de negro e india, zambo. El nombre de chino también se aplica en algunas partes al hijo de mulata y negro, y en otras al de indio y zambo. La raza amarilla ha introducido el adjetivo canaca. Además la condición social impone ciertas denominaciones. Ya sabe Ud. que pelados en Méjico y rotos en Chile son nombres dados a la gente del pueblo bajo.

—¿Cuál es el género de trabajos que los extranjeros prefieren según su nacionalidad?

—Le diré a Ud. El francés,[25] el español y el italiano prefieren trabajar como mozos y camareros en los hoteles, restaurantes, cafés, fondas y otros establecimientos semejantes. Los ingleses no entienden nada de eso.

En las casas de modas y en otras tiendas donde se venden artículos relacionados con el vestido de la mujer, no es casualidad el que las modistas[26] y costureras sean casi siempre francesas; aunque entre las muchas que se ganan la vida[27] trabajando en estas labores,[28] así como en los talleres de bordados, encajes y flores artificiales, no faltan las obreras aprendizas y oficialas criollas.

En las grandes empresas dominan los ingleses, sobre todo en la América del Sur. En el caso de las compañías de ferrocarriles, de tranvías, de navegación, de iluminación, de seguros sobre la vida, contra incendios, o contra accidentes, ninguno de los directores[29] generales está en la América latina; allí hay sólo directorios locales constituidos por ingleses e hijos del país.[30] Por lo general los gerentes de estas empresas son también ingleses. Es claro que las oficinas relacionadas con esas compañías dan empleo a muchos europeos, quienes ocupan los cargos de jefes de oficina, tenedores de libros, contadores, inspectores, encargados de las mesas de entradas, escribientes, taquígrafos, dactilógrafos o mecanógrafos y hasta porteros y otros empleos de inferior categoría.

En las empresas de ferrocarril, algunos jefes de estación son extranjeros, pero los empleados del escritorio en las mismas suelen ser jóvenes hijos del país. Los maquinistas y fogoneros o foguistas, los guardatrenes, guardaagujas, guardabarreras y mayorales son también criollos.

En otras empresas industriales que son producto del capital extranjero, los empleados de las oficinas son jóvenes hijos de familias del país, mientras que los obreros, peones y operarios son por lo general inmigrantes españoles o italianos. Ningún[31] inglés se ve entre ellos. Los contramaestres, capataces, regentes, jefes de taller o de cuadrilla, los dependientes principales de casas de comercio, suelen ser de la nacionalidad de los directores principales de las empresas.

—¿Cómo se distribuye el trabajo en las oficinas o negociados de la administración pública?

—No existe aún la ley del servicio civil; pero en algunos países, sólo los ciudadanos nativos o naturalizados pueden ocupar empleos en la administración pública.

—Supongo que la administración puede ser nacional, del estado (o provincial) y municipal.