El comedor está amueblado como en todas partes.[136] En las casas de alguna importancia[137] los estilos que predominan son el inglés y el francés: una mesa, generalmente de extensión, para que no tome[138] más espacio del que[139] se necesita según el número[140] de comensales, sillas de madera tallada y a veces con asiento de cuero, una heladera, un aparador en cuya parte superior se guarda[141] a la vista[142] la loza, los cristales, etc., reservándose las gavetas para los cubiertos, y el armario inferior para los manteles y servilletas o algunos fiambres y otras provisiones, inclusive vinos y licores.
La mesa de trinchar[143] suele estar adornada con algún objeto[144] de mérito artístico o una ponchera, un cesto de flores, etc. Cuando además de estos muebles hay en el comedor una vitrina, se exhibe en ella la vajilla más[145] fina.
—¿Se usan todavía las alcobas en la América latina?
—Ya no.[146] Se ha abandonado su uso de miedo[147] a los efectos que el aire confinado tiene sobre la salud. El dormitorio no muestra diferencia alguna[148] con el de cualquier casa u hotel[149] americanos.[150] Los muebles son también los mismos[151]: cama, roperos, cómoda, tocador y velador o mesa de noche.
—Se habla mucho de los patios, suponiéndoselos[152] típicos de España y de la América española.
—Lo son,[153] aunque[154] la vida moderna es avara en espacio y por esa razón los va suprimiendo, sobre todo en las grandes metrópolis, donde un metro cuadrado de tierra suele valer más de cien pesos oro. Donde hay patio, su[155] piso es de baldosas o mosaico. Antiguamente[156] los había[157] de ladrillo.
—¿Qué cosa es[158] el aljibe?
—Una cisterna cavada en el centro del patio, la abertura superior de la cual[159], mucho más estrecha que el pozo mismo,[160] está circundada por un brocal de mármol, de unos cuatro pies[161] de altura. En el aljibe, cuyo[162] interior está revestido de una capa impermeable, se recoge[163] el agua de lluvia que[164] se escurre[165] de los techos de la casa por unas cañerías especiales. El agua, que[166] se saca del aljibe diariamente por medio de[167] un balde suspendido de una roldana por una cadena, es notablemente límpida y pura por lo que[168] puede beberse de ella sin peligro y su sabor carece del dejo especial de ciertas aguas de fuente.
El aljibe suele estar en medio de[169] plantas, que crecen en cuadros y canteros centrales o en arriates contra los muros. Destínanse los arriates principalmente a las trepadoras, cuyas ramas se guían[170] a favor de[171] enrejados y espalderas. Algunas veces[172] todo el patio[173] está cubierto, a guisa de dosel,[174] por las hojas de las enredaderas, que las hay de[175] vistosas flores como la Santa Rita[176] o de exquisita fragancia[177] como el jazmín del país.[178] Suele dar sombra al patio un emparrado o glorieta formada[179] por plantas de vid que se sostienen a favor de una armazón de hierro. En las casas modernas, un toldo de lona reemplaza a veces[180] el clásico emparrado, resguardando el patio y las habitaciones del ardor de los rayos solares. El patio es, en la América española, lo que el fuego del hogar en los climas del norte. Es testigo de la vida toda de la familia, desde que el niño lo anima con sus juegos hasta que los ancianos alegran sus postreras horas aspirando su aire embalsamado.
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