[4] Para no citar sino las más importantes, To refer to (or to name) only the most important. VARIANT: Sin mencionar otras menos importantes.

XI.—LA CAZA Y SUS PRODUCTOS
Uses of the Preterite Indicative and Imperfect
[(to the vocabulary section)]

—El interés que mis hermanos[1] y yo demostramos por la caza nos viene quizá por herencia,[2] pues nuestro padre pasó una gran parte de su vida en Sud América, cazando animales salvajes que desolló más de una vez con sus propias manos.[3] Nos decía que las selvas allí son muy espesas y que la lucha entre las especies animales hace su caza difícil.

Nuestro padre vendió muchas pieles de puma y de jaguar y levantó con su comercio una pequeña fortuna, pero no se hallaba a gusto[4] fuera de su país. Llovía siempre, los caminos eran malos y nunca pudo encontrar servidores fieles. Debido a estas y otras dificultades que siempre encontraba, decidió abandonar la comarca. Así es que un año en que[5] los negocios empeoraron, vendió la finca que tenía, se trasladó al oeste de Sud América y recorrió Bolivia y el Perú donde hizo muchos negocios en lanas de alpaca y de vicuña. Por fin venía para Estados Unidos cuando yo nací.

Ahora nosotros nos hallamos[6] dispuestos a invertir dinero en una forma más completa, estableciendo una fuerte casa en Sud América que se ocupe de la compra de pieles, así como también de su elaboración, en las condiciones más perfectas que sea dable alcanzar. ¿Qué le parece a Ud. nuestra idea?

—Excelente. Uds. harán fortuna con el comercio de la piel de chinchilla, de la cibelina, del armiño y de la marta, animales de cuyas pieles se obtiene mayor rendimiento.

—¿En qué países se hace ese comercio?

—La caza de los animales nombrados es más activa en el Perú, Bolivia, Chile y Argentina, así como también en el Brasil. Pero además de los animales nombrados, esos países proporcionarían otros, que viven en sus bosques, llanuras y ríos así como en sus costas oceánicas. Entre estos últimos está el lobo de mar de las costas australes, conocido en el comercio con el nombre de «lobo de dos pelos» y que en los mercados europeos obtiene precios que oscilan entre cuatro y seis libras esterlinas cada uno. Las pieles de nutria quintuplican su valor después de elaboradas. El zorro sudamericano, sobre todo el zorrito gris, multiplica por diez su valor originario cuando se le convierte en estolas y manguitos. Y a propósito de esta prenda de abrigo, sepa Ud. que los de mayor tamaño pasan por ser de garduña, siendo así que se fabrican con la piel de la zarigüeya o comadreja americana, que se compra a diez centavos en los países de que tratamos. La humilde mofeta, llamada en unas partes zorrino, y en otras mapurite, sale de Sud America en estado bruto y regresa valiendo en pesos lo que por ella se pagó en centavos. Y todavía quedan sin mencionar el murciélago, el mono y otros muchos animales cuyas pieles dejarían pingües utilidades si se las preparase en el lugar mismo de producción[7] y obedeciendo a métodos modernos.

—¡Pues qué![8] ¿No se elaboran las pieles de los animales que se cazan?

—No, señor. En esos países, por regla general, solamente la materia prima es objeto de comercio; es decir, que el negocio de peletería se reduce casi únicamente a[9] la exportación de las pieles. Esto con referencia a[10] las pieles finas; que[11] a las otras se les saca el pelo, con el cual se fabrican fieltros sacrificando así un producto que debidamente elaborado podría dejar utilidades mucho mayores.