Al cabo todos eran inventores,

Y los últimos huevos los mejores.

Mas un prudente anciano

Les dijo un día:—Presumís en vano

De esas composiciones peregrinas.

Gracias al que nos trajo las gallinas.

¡Cuántos autores nuevos

No se pudieran ir a guisar huevos

Más allá de las islas Filipinas!