Quando contemplo el cielo
de innumerables luces adornado,
y miro hazia el suelo
de noche rodeado,
en sueño y en olvido sepultado;
El amor y la pena
despiertan en mi pecho un ansia ardiente,
despide larga vena
los ojos hechos fuente,
Oloarte, y digo al fin con voz doliente:
Morada de grandeza,
templo de claridad y hermosura,
el alma que al tu alteza
naciò, que desventura
la tiene en esta carcel baxa escura?
Que mortal desatino
de la verdad alexa assi el sentido,
que de tu bien divino
olvidado, perdido
sigue la vana sombra, el bien fingido?
Quando serà que pueda
libre desta prision bolar al cielo,
Felipe, y en la rueda,
que huye mas del suelo,
contemplar la verdad pura sin duelo?
Alli à mi vida junto,
en luz resplandeciente convertido,
verè distinto y junto
lo que es, y lo que ha sido,
y su principio propio y ascondido.
Entonces verè como
la soberana mano echò el cimiento
tan à nivel y plomo,
do estable y firme assiento
possee el pesadissimo elemento.
Verè las inmortales
colunas, do la tierra està fondada,
las lindes y señales
con que à la mar hinchada
la providencia tiene aprisionada.
[235] The whole ode, which breathes a spirit of tender piety according to allegorical Christian ideas, well deserves to be once more re-printed:—
Alma region luciente,
prado de bien andança, que ni al hielo,
ni con el rayo ardiente
fallece, fertil suelo,
producidor eterno de consuelo.
De purpura y de nieve
florida la cabeça coronado,
à dulces pastos mueve
sin honda ni cayado
el buen pastor en ti su hato amado.
El va, y en pos dichosas
le siguen sus ovejas, do las pace
con inmortales rosas,
con flor que siempre nace,
y quanto mas se goza, mas renace.
Y dentro à la montaña
del alto bien las guia, ya en la vena
del gozo fiel las baña,
y les da mesa llena,
pastor y pasto el solo y suerte buena.
Y de su esfera quando
a cumbre toca altissimo subido
el Sol, el sesteando,
de su hato ceñido,
con dulce son deleyta el santo oido.
Toca el rabel sonoro,
y el inmortal dulçor al alma passa,
con que envilece el oro,
y ardiendo se traspassa,
y lança en aquel bien libre de tassa.
O son, ò voz si quiera
pequeña parte alguna decendiese
en mi sentido, y fuera
de si el alma pusiesse,
y toda en ti, ò amor, la convirtiese.
Conoceria donde
sesteas dulce esposo, y desatada
desta prision adonde
padece, à tu manada
vivirè junta, sin vagar errada.
[236] These poems, by Luis de Leon, which up to a late period remained unknown, may be found in the fifth volume of the Parnaso Español. They are all on religious subjects. The longest is entitled, Renunciacion al mundo, y conversion de un pecador: and is probably one of the earliest fruits of the youthful piety of the poet.
[237] This observation occurs in the dedication to Pedro Portocarrero, already mentioned.
[238] For example, the first eclogue:—
M. Tu Tityro à la sombra descansando
desta tendida haya, con la avena
el verso pastoril vas acordando.
Nosotros desterrados, tu sin pena
cantas de tu pastora alegre ocioso,
y tu pastora el valle y monte suena.
T. Pastor, este descanso tan dichoso
Dios me le concediò, que reputado
serà de mi por Dios aquel piadoso,
Y bañarà con sangre su sagrado
altar muy muchas veces el cordero
tierno, de mis ganados degollado,
Que por su beneficio soy vaquero,
y canto como ves pastorilmente
lo que me da contento, y lo que quiero; &c.