Esta fue muy acatada entre todas gentes, porque siempre convino tener presente lo passado, y considerar con quanta constancia se deve fundar una perpetua paz y concordia civil, pues no se puede ofrecer mayor peligro, que la mudança de los estados en la declinacion de los tiempos. Teniendo cuenta con esto, siendo todos los sucesos tan inciertos a todos, y sabiendo quan pequeñas ocasiones suelen ser causa de grandes mudanças, el conocimiento de las cosas passadas nos enseñara, que tengamos por mas dichoso y bienaventurado el estado presente: y que estemos siempre con recelo del que està por venir.
[325] The following observations, concerning the conduct of professors of moral philosophy, may serve as a specimen of Pedro de Oliva’s eloquence:—
Yo en contrario dello no dire de mi lastimas ningunas, porque no lo acostumbro en tales casos. Pero si la cathedra de philosophia moral supiesse hablar, que lastimas piensan vuestras mercedes que diria? Ella por si diria, que miren quan olvidada ha estado, y quan escureceda, muchas vezes por passiones de los que la han proveydo, y que miren, que agora la demandan unos llorando, y otros no se en que confiando; y que unos la quieren, para cumplir sus necessidades, y otros para cumplir las agenas: no siendo aquesto lo que ella ha menester. Porque ella demanda hombre, que en las adversidades no gima, ni en los casos de justicia solicite.
[326] As Philip II. is but little known in the character of a letter writer, it may not be improper to quote a passage which reflects honour on him as a man:—
La verdad, i cumplimiento de lo que se dice, i promete, es el fundamento del credito, i estimacion de los hombres, i sobre que estriva, i se funda el trato comun, i confianza. Esto se requiere, i es mucho mas necessario en los mui principales, i que tienen grandes, i publicos cargos; porque de su verdad, i cumplimiento depende la Fé, i seguridad publica. Encargoos mucho, que tengais en esto gran cuenta, i cuidado; i se entienda, i conozca en Vos en todas partes, i ocasiones, el credito, que pueden, i deven tener de lo que digeredes: que demàs de lo que toca a las cosas publicas, i de vuestro cargo, importa èsto mucho a vuestro particular honor i estimacion.
[327] This collection is entitled: Cartas morales, militares, civiles y literarias de varios autores Españoles, recogidos, &c. por D. Gregorio Mayans y Siscar, 1734, in 8vo. Most of these letters are productions of the sixteenth century.
[328] [See page 265]. The title-page of this book, which runs as follows—Philosophia Antigua Poetica, del Doctor Alonzo Lopez Pinciano, Medico Cesareo, dirigida al Conde Joannes Kevenhiler (Khevenhüller), &c.—also contains a full detail of the titles of the Count to whom it is dedicated. It was printed at Madrid, 1596, in quarto.
[329] Velasquez and Dieze, p. 505, furnish bibliographic notices of the works of these authors. See also Blankenburgh on the same subject.
[330] Cervantes spent that portion of his life, during which his name is particularly conspicuous, among Spanish poets, so remote from literary society, that at his death sufficient notices did not exist to form a complete narrative of his life. The well known biography by Mayans y Siscar, which was not written till the eighteenth century, deserved to be valued only for want of a better. It is prefixed to many editions of Don Quixote. The preference, however, must be given to the more recent life of Cervantes, by Don Vicente de los Rios, which is prefixed to the splendid edition of Don Quixote, published at Madrid, 1781, in royal quarto.
[331] In his Viage al Parnaso, chap. iv. he says:—