Qual fabulosa antiguedad pintaba
al padre libre, ò al Dardano Xanto,
quando sobre las ondas se asomaba
à oir de algun mortal queja ò quebranto;
ò como al dios Neptuno figuraba
Musa gentil en su fingido canto,
quando iba por el mar con Deyopéa,
Cimodoce, Nerine, y Galatéa.
Tal Manzanares à mi vista ofrece
espectáculo nuevo y agradable:
crece mi suspension, mi pasmo crece
al ver que aquel anciano venerable
conmigo desde el agua à hablar empieze
con apacible voz y rostro afable:
fielmente su discurso no prolijo
conserva la memoria; asi me dijo:
Estrangero pastor, que en mi ribera
buscas tranquilidad à tus fatigas,
vète otra vez, no es este la primera,
y sè tu nombre yà, sin que lo digas:
las bellas Ninfas de esta undosa esfera
únicas son de tu zampoña amigas:
zampoña y voz antes de ahora oyeron;
antes tambien à entrambas aplaudieron.

[593] These, and the other inedita of Luzan, are included in the second and fourth volumes of the Parnaso Español.

[594] Oracion en que se exhorta à seguir la verdadera idea de la eloquencia Española. It is contained in the first volume of the ten quoted Origenes of this meritorious author.

[595] Rhetorica de Don Gregorio Mayans y Siscar. Valencia, 1757, 2 volumes, 8vo.

[596] [See page 351].

[597] See Dieze on Velasquez p. 265. Lessing has made the Germans acquainted with Montiano’s Virginia. Though Lessing knew little of Spanish dramatic literature, even at second hand, he at that time took an interest in every tragic Virginia, because he was engaged in a Virginia of his own, which he ultimately converted into his Emilia Galotti.

[598] In the fifth act, when the catastrophe is near its developement, Virginia discourses in the following manner with Icilius, her betrothed bridegroom:—

Virg. Casi, Señor, mi gratitud quisiera
no haberte yà elegido por mi dueño;
porque fina lo hiciesse el alma ahora.
Tode el honor, la libertad me vale,
que aùn es mas beneficio que la vida.
Por tu esfuerzo lo gozo, y voluntaria
de tu dominio la declaro sierva:
serà la possession con que te brindo
legitima, Señor, si la acetares.

Icìl. Què corazon, Señora, habra tan duro,
que à ser feliz con tigo se resista?
Assi hubiesse logrado mi fortuna,
con la ruina total de tu enemigo,
librarte de una vez del triste ahogo.
Pero ni puede unir à mis parciales,
sino es à los que vès que me acompañan.
Ni de Valerio sè, ni sé de Horacio,
tal vez por ignorar nuestro conflicto,
ò por la angustia, y brevedad del tiempo.

[599] Discurso sobre las tragedias Españolas, de D. Agustin de Montiano y Luyando, &c. Madrid 1750, in 8vo. published along with Virginia.