Ay! que voluptuosos
Sus pasos! como animan
Al mas cobarde amante,
Y al mas helado irritan!
Al premio, al dulce premio
Parece que le brindan
De amor, quando le ostentan
Un seno que palpita.
Quan dócil es su planta!
Que acorde á la medida
Va del compas! las Gracias
Parece que la guian.
Y ella de frescas rosas
La blanca sien ceñida
Su ropa libra al viento,
Que un manso soplo agita,
Con timidez donosa
De Clöe simplecilla
Por los floridos labios
Vaga una afable risa.
A su zagal incauta
Con blandas carrerillas
Se llega, y vergonzosa
Al punto se retira; &c.
[626] For example, the following short idyl, as it may properly be denominated:—
Siendo yo niño tierno
Con la niña Dorila
Me andaba por la selva
Cogiendo florecillas,
De que alegres guirnaldas
Con gracia peregrina,
Para ambos coronarnos,
Su mano disponia.
Asi en niñeces tales
De juegas y delicias
Pasábamos felices
Las horas y los dias.
Con ellos poco á poco
La edad corrió de prisa,
Y fué de la inocencia
Saltando la malicia.
Yo no sé: mas al verme
Dorila se reia,
Y á mi de solo hablarla
Tambien me daba risa.
Luego al darle las floras
El pecho me latia,
Y al ella coronarme
Quedábase embebida,
Una tarde tras esto
Vimos dos tortolillas,
Que con tremulos picos
Se halagaban amigas.
Alentónos su exemplo,
Y entre honestas caricias
Nos contamos turbados
Nuestras dulces fatigas.
Y en un punto, qual sombra
Voló de nuestra vista
La niñez; mas en torno
Nos dió el Amor sus dichas.
[627] As a specimen of the Spanish sonnets of this latter period, one from the pen of Melendez may with propriety be chosen in preference to many others:—
Qual suele abeja inquieta revolando
Por florido pensil entre mil rosas
Hasta venir á hallar las mas hermosas
Andar con dulce trompa susurrando.
Mas luego que las ve con vuelo blando
Baxa y bate las alas vagarosas,
Y en medio de sus venas olorosas
El delicado aroma está gozando.
Asi, mi bien, el pensamiento mio
Con dichosa zozobra por hallarte
Vagaba de amor libre por el suelo:
Pero te vi, rendime, y mi albedrio
Abrasado en tu luz goza al mirarte
Gracias que envidia de tu rostro el cielo.
[628] The numerous collection of specimens in this volume, shall close with a fragment of this epistle, which deserves to rank among the productions that reflect honour on Spanish literature:—
——Oh que de veces
Mi blando corazon has encendido,
Jovino, con él, y en làgrimas de gozo
Nuestras pláticas dulces fenecieron!
Que de veces tambien en el retiro
Pacifico las horas del silencio
A Minerva ofrecimos, y la Diosa
Nuestra vos escuchó! Las fugitivas
Horas se deslizaban, y embebidos
El Alba con el libro aun nos hallaba.
Pues que, si huyendo del bullicio insano
En el real jardin.... Adónde, adónde
Habeis ido momentos deliciosos!
Disputas agradables, dó habeis ido!
Tu me llevaste de Minerva al templo:
Tu me llevaste, y mi pensar, mis luces,
Mi entusiasmo, mi lira, todo es tuyo.
[629] Filosofia de la Eloquencia, por Don Antonio de Capmany, Madrid 1777, in 8vo.
[630] He employs, without hesitation, the words detalle (from the French détail,) and interesante in the sense of the French intéressant, &c.