Tus casos fallaces, Fortuna, cantamos
Estados de gentes que giras y trocas,
Tus muchas mudanzas, tus firmezas pocas,
Y las que en tu rueda quexosos hallamos.
[91] Mena, politely enough, solicits permission of Fortune to read her a lesson:
Dame licencia, mudable Fortuna,
Porque yo blasme de ti lo que devo.
Then, in well turned antitheses, he allows her a sort of regularity which contradicts itself:—
Que tu firmeza es, no ser constante,
Tu temperamento es destemplanza,
Tu mas cierto orden es desordenanza, &c.
[92] Providence appears as a most beautiful young woman:—
Una donzella tan mucho hermosa,
Que ante su gesto es loco quien osa
Otras beldades loar de mayores.
[93] In the fourth stanza a patriotic flight seems to promise the recurrence of similar passages:
Como que creo, que fossen menores,
Que los Africanos, los hechos del Cid?
Ni que feroces menos en la lid
Entrassen los nuestros que los Agenores? &c.
On another occasion the author addresses an invocation to his native city Cordova: