Una parte guardé de tus cabellos,
Eliza, envueltos en un blanco paño,
Que nunca de mi seno se me apartan:
Descójolos, y de un dolor tamaño
Enternecerme siento, que sobre ellos
Nunca mis ojos de llorar se hartan,
Sin que de allí se partan,
Con suspiros calientes,
Mas que la llama ardientes,
Los enxugo del llanto, y de consuno
Casi los paso y cuento uno á uno:
Juntándolos con un cordon los ato:
Tras esto el importuno
Dolor me dexa descansar un rato.

[168]

Como acontece al mísero doliente,
Que del un cabo el cierto amigo y sano
Le muestra el duro mal de su acidente,
Y le amonesta que del cuerpo humano
Comience á levantar á mejor parte
El alma suelta con volar liviano;
Mas la tierna muger, de la otra parte,
No se puede entregar al desengaño,
Y encúbrele del mal la mayor parte:
El, abrazado con su dulce engaño,
Vuelve los ojos á la voz piadosa,
Y alégrase muriendo con su daño:
Así los quito yo de toda cosa,
Y póngolos en solo el pensamiento
De la esperanza cierta ó lastimosa.
En este dulce error muero contento;
Porque ver claro, y conocer mi estado
No puede ya curar el mal que siento;
Y acabo como aquel que en un templado
Baño metido sin sentido muere,
Las venas dulcemente desatado.

[169] In the title of the edition which I have perused of his Obras, (Madrid, 1610, in 4to.) the word “Hurtado” is omitted, and he is called simply Diego de Mendoza; but the Mendozas are so numerous in Spanish literature, that it is necessary to pay attention to all the distinctions in their names.

[170]

O embaxadores, puros majaderos,
Que si los reyes quieren engañar,
Comiençan por nosotros los primeros.
Nuestro mayor negocio es, no dañar,
Y jamas hacer cosa, ni dezilla,
Que no corramos riesgo de enseñar.

The passage is in the epistle commencing:

Que hace el gran señor de los Romanos.

[171] They are to be found among his poems with these titles:—“Carta en redondillas, estando preso.”—“Redondillas, estando preso por una pendencia que tuvo en palacio.”

[172] The best life of Mendoza is that which precedes his Guerra de Granada, Valencia, 1776, in quarto. The notices in the fourth volume of the Parnaso Español are also copious and useful.