No me diste, o crudo amor,
El bien que tuve en presencia,
Sino porque el mal de ausencia
Me parezca muy mayor.
Das descanso, das reposo,
No por dar contentamiento,
Mas porque este el suffrimiento
Algun tiempo ocioso:
Ved que invenciones de Amor,
Darme contento en presencia,
Porque no tenga en ausencia
Reparo contra el dolor.
[203] The following song, with which the lyric gallery opens, may be quoted as an instance:—
Cabellos, quanta mudança
He visto despues que os vi,
Y quan mal parece ay
Essa color de esperanza.
Bien pensava yo, cabellos,
(Aunque con algun temor)
Que no fuera otro pastor
Digno de verse cabe ellos.
Ay cabellos! quantos dias
La mi Diana mirava,
Si os traya, o si os dexava,
Y otros cien mil niñerias?
Y quantas vezes llorando
Ay lagrimas engañosas
Pedia celos de cosas
De que yo estava burlando.
Los ojos que me matavan,
Dezid, dorados cabellos,
Que culpa tuve en creellos
Pues ellos me asseguravan.
No vistes vos que algun dia
Mil lagrimas derramava
Hasta que yo le jurava
Que sus palabras creya?
Quien vio tanta hermosura
En tan mudable sujeto?
Y en amador tan perfeto
Quien vio tanta desventura?
O cabellos no os correys!
Por venir de a do venistes,
Viendome como me vistes,
En verme como me veys.
Sobre el arena sentada
De aquel rio la vi yo,
Do con el dedo escrivio
Antes muerta que mudada.
Mira el Amor que ordena
Que os viene hazer creer
Cosas dichas por muger
Y escritas en el arena.
[204] For example, the following Villancico, which has been frequently imitated:—
Contentamientos de amor
Que tan cansados llegays,
Si venis, paraque os vays?
Aun no acabays de venir
Despues de muy desseados,
Quando estays determinados
De madrugar y partir,
Si tan presto os aveys de yr,
Y tan triste me dexays,
Plazeres no me veays.
Los contentos huyo dellos,
Pues no me vienen à ver,
Mas que por darme à entender
Lo que se pierde en perdellos:
Y pues ya no quiero vellos,
Descontentos no os partays,
Pues bolveys despues que os vays.
[205] One of the most beautiful lyrical pieces that ever was composed in any language, is a cancion by Montemayor, of which the following are the three first stanzas. Diana is supposed to be singing:—
Ojos, que ya no veis quien os miraba
quando erades espejo en que se via,
qué cosa podeis ver que os dé contento?
Prado florido y verde, dó algun dia
por él mi dulce amigo yo esperaba,
llorad conmigo el grave mal que siento.
Aqui me declaró su pensamiento,
oile yo cuitáda
mas que serpiente ayrada,
llamandole mil veces atrevido:
y el triste alli rendido:
parece que es ahora, y que le veo,
y aun ese es mi deseo:
ay si ahora le viese! ay tiempo bueno!
Ribera umbrosa, qué es de mi Sireno?
Aquella es la ribera, este es el prado,
de allí parece el soto y valle umbroso
que yo con mi rebaño repastaba:
veis el arroyo dulce y sonoroso
dó pacia la siesta mi ganado,
quando mi dulce amigo aqui moraba,
debajo aquella haya verde estaba;
y veis alli el otero
a dò le ví primero,
y dò me vió, dichoso fue aquel dia,
si la desdicha mia
un tiempo tan dichoso no acabára.
O haya, o fuente clara!
todo está aqui, mas no por quien yo peno.
Ribera umbrosa, qué es de mi Sireno?
Aqui tengo un retrato que me engaña,
pues veo a mi pastor quando lo veo,
aunque en mi alma está mejor sacado:
quando de velle llega el gran deseo,
de quien el tiempo luego desengaña.
A aquella fuente voy que está en el prado,
arrimomele al sauce, y a su lado
me siento, ay amor ciego!
al agua miro luego,
y veo él y a mì como le via
quando él aqui vivia:
esta invencion un rato me sustenta,
despues caygo en la cuenta,
y dice el corazon de ansias lleno:
Ribera umbrosa, qué es de mi Sireno? &c.
[206] See vol. ii. of my History of Italian Poetry and Eloquence.
[207] For example:—
Considerava que sus servicios eran sin esperança de galardon, cosa que a quien tuviera menos firmeza pudiera facilmente atajar el camino de sus amores. Mas era tanta su constancia, que puesta en medio de todas las causas la que tenia de olvidar a quien no se acordava del, salia tan a su salvo dellas, y tan sin prejuyzio del amor que a su pastora tenia, que sin miedo alguno acometia qualquiera imaginacion que en daño de su fe le sobreviniesse. Pues como vio à Sireno junto à la fuente quedo muy espantado de verle assi tan triste: no porque el ignorasse la causa de su tristeza, mas porque le parecio que si el huviera recebido el mas pequeño favor que Sireno algun tiempo recibio de Diana, aquel contentamiento bastara para toda la vida tenerle.