Y aunque dexes un rato tus contentos,

Suplícote que en nada te detengas:

Si tú con tus continos crecimientos

Destos fieros Romanos no te vengas,

Cerrado veo ya qualquier camino

A la salud del pueblo Numantino.

Jorn. I., Sc. 2.

It should be added, that these two octaves occur at the end of a somewhat tedious soliloquy of nine or ten others, all of which are really octave stanzas, though not printed as such.

[120]

Marquino.