Que ya tengo della todo el seso turbado.
DICE LA MUERTE.
Emperador muy grande, en el mundo potente,
Non vos cuitedes, ca non es tiempo tal
Que librar vos pueda imperio nin gente,
Oro, nin plata, nin otro metal;
Aqui perderedes el vuestro cabdal,
Que athesorastes con grand tyrania,
Faciendo batallas de noche e de dia.
Morid, non curedes. Venga el cardenal.