No obstante, pugnaba en vano por persuadirse de que todo cuanto veía era efecto del desarreglo de su imaginación; porque mientras más la miraba, y más despacio, más se convencía de que aquella mujer era Constanza.

No podía caber duda, no: suyos eran aquellos ojos obscuros y sombreados de largas pestañas, que apenas bastaban á amortiguar la luz de sus pupilas; suya aquella rubia y abundante cabellera, que después de coronar su frente se derramaba por su blanco seno y sus redondas espaldas como una cascada de oro; suyos, en fin, aquel cuello airoso, que sostenía su languida cabeza, ligeramente inclinada como una flor que se rinde al peso de las gotas de rocío, y aquellas voluptuosas formas que el había soñado tal vez, y aquellas manos semejantes a manojos de jazmines, y aquellos pies diminutos, comparables sólo con dos pedazos de nieve que el sol no ha podido derretir, y que á la mañana blanquean entre la verdura.

En el momento en que Constanza salió del bosquecillo, sin velo alguno que ocultase á los ojos de su amante los escondidos tesoros de su hermosura, sus compañeras comenzaron nuevamente á cantar estas palabras con una melodia dulcísima:

CORO

«Genios del aire, habitadores del luminoso éter, venid envueltos en un jirón de niebla plateada.

»Silfos[1] invisibles, dejad el cáliz de los entreabiertos lirios, y venid en vuestros carros de nácar al que vuelan uncidas las mariposas.

[Footnote 1: The spirits mentioned here belong to the race of sub-human intelligences known in the old magical doctrine as elemental or elementary spirits, "who are formally grouped into four broad species. The air is inhabited by the amiable race of Sylphs, the sea by the delightful and beautiful Undines, the earth by the industrious race of swarthy Gnomes, and the fire by the exalted and glorious nation of Salamanders, who are supreme in the elementary hierarchy. There is a close analogy in the natures of all these intelligences with the more lofty constitution of certain angelical choirs.... the Seraphim, Virtues, and Powers (being) of a fiery character, the Cherubim terrestrial, the Thrones and Archangels aquatic, while the Dominations and Principalities are aerial." A. E. Waite, The Occult Sciences, London, 1891, p. 37. The elementary spirits are believed to be without souls. "Sometimes, however, an elementary spirit procures a soul by means of a loving union with one of the human race. At other times, the reverse happens, and the soul of the mortal is lost, who, leaving the haunts of men, associates with those soulless, but often amiable and affectionate beings." Idem, pp. 35–36. See p. 24, note 2, and p. 43, note 1.]

»Larvas de las fuentes,[1] abandonad el lecho de musgo y caed sobre nosotras en menuda lluvia de perlas.

[Footnote 1: See p. 47, note 1.]