[55]

Luis de Leon administered a fund left by the late Doña Ana Abarca de Sotomayor whose servant Almansa had been. Out of this fund a life-pension was paid to Almansa (Documentos inéditos, vol. XI, p. 333), of whom Luis de Leon formed a good opinion as appears from his request of December 20, 1572 (Documentos inéditos, vol. X, p. 248): 'Yo entiendo que con la mudanza de los priores estará trastornada toda mi celda, y en poco tiempo faltará lo mas della, porque conozco en esto la condicion de mi gente; y podrá ser tener yo necesidad para mi negocio de algunas cosas della; y tambien hay cosas agenas y que estan á mi cargo dar cuenta dellas si Dios fuere servido darme libertad algun dia. Suplico á V. md. por amor de Dios sea servido de enviar á mandar al maestro Francisco Sancho, ó á Francisco de Almansa, el familiar que vino conmigo, que la cierre y tome todas las llaves y las guarde. Y este Almansa lo hará muy bien, porque es hombre de mucha verdad y recaudo. Y suplico á V. md. no lo ponga en olvido.' Perhaps this recommendation was thought suspiciously warm; at any rate, the task was entrusted to Pedro de Almansa, Familiar of the Inquisition at Salamanca.

When taken into custody, Luis de Leon seems to have been in the company of Fray Alonso Siluente (Documentos inéditos, vol. XI, p. 188).

[56]

Documentos inéditos, vol. X, p. 176. Naturally enough Luis de Leon lost exact account of time during his imprisonment, and was not very sure as to when the order for his arrest was issued: 'Y despues á veinte tres, ó veinte cuatro del dicho mes [de marzo pasado], el dicho Señor Inquisidor [Diego Gonzalez] me mandó prender, ...' (Documentos inéditos, vol. X, p. 185).

[57]

Opinions differ as to whether Luis de Leon was imprisoned in the original Inquisitionary cells on the site of which 18 and 20 calle del Obispo now stand. Blanco García thought that this was not the case (op. cit., p. 129 n). The recurrence of such phrases as mandó subir de su cárcel (Documentos inéditos, vol. XI, pp. 22, 36, 129, 196) perhaps indicates that Luis de Leon's cell was underground.