Provocando la cólera divina:

Fábrica frágil de materia impura,

El alma que la alienta y la ilumina

Con Dios le iguala, y con osado vuelo

Se alza a su trono y le provoca a duelo.

Segundo Lucifer que se levanta

Del rayo vengador la frente herida,

Alma rebelde que el temor no espanta,

Hollada sí, pero jamás vencida:

El hombre, en fin, que en su ansiedad quebranta