Repiten con monótono compás.

Y aquel extraño y único rüido

Que de aquella mansión los ecos llena,

En el suelo y los techos repetido,

En su profunda soledad resuena;

Y espira allá cual funeral gemido

Que lanza en su dolor la ánima en pena,

Que al fin del corredor largo y oscuro

Salir parece de entre el roto muro.

Y en aquel otro mundo y otra vida,