Pensamiento sin fórmula y sin nombre
Que hace rezar y blasfemar al hombre.
Y al fin del largo corredor llegando,
Montemar sigue su callada guía,
Y una de mármol negro va bajando
De caracol torcida gradería,
Larga, estrecha y revuelta, y que girando
En torno de él y sin cesar veía
Suspendida en el aire y con violento,
Veloz, vertiginoso movimiento.