Y en eterna espiral y en remolino
Infinito prolóngase y se extiende,
Y el juicio pone en loco desatino
A Montemar que en tumbos mil desciende,
Y, envuelto en el violento torbellino,
Al aire se imagina, y se desprende,
Y sin que el raudo movimiento ceda,
Mil vueltas dando, a los abismos rueda;
Y de escalón en escalón cayendo,