Suelta la rienda, a combatir volad.

¿Veis esas tierras fértiles? las puebla

Gente opulenta, afeminada ya.

Casas, palacios, campos y jardines,

Todo es hermoso y refulgente allí;

Son sus hembras celestes serafines,

Su sol alumbra un cielo de zafir.

¡Hurra, Cosacos del desierto....

Nuestros sean su oro y sus placeres,

Gocemos de ese campo y de ese sol;