Tan pura, tan feliz, tan placentera,
Brindó el amor a mi ilusión primera...!
¡Oh Teresa! ¡Oh dolor! Lágrimas mías,
¡Ah! ¿dónde estáis que no corréis a mares?
¿Por qué, por qué como en mejores días
No consoláis vosotras mis pesares?
¡Oh! los que no sabéis las agonías
De un corazón, que penas a millares
¡Ay! desgarraron, y que ya no llora,