Tan pura, tan feliz, tan placentera,

Brindó el amor a mi ilusión primera...!

145

¡Oh Teresa! ¡Oh dolor! Lágrimas mías,

¡Ah! ¿dónde estáis que no corréis a mares?

¿Por qué, por qué como en mejores días

No consoláis vosotras mis pesares?

¡Oh! los que no sabéis las agonías

De un corazón, que penas a millares

¡Ay! desgarraron, y que ya no llora,