La que ayer se le rindió.
Ni el porvenir temió nunca,
Ni recuerda en lo pasado
La mujer que ha abandonado,
Ni el dinero que perdió.
Ni vió el fantasma entre sueños
Del que mató en desafío,
Ni turbó jamás su brío
Recelosa previsión.
Siempre en lances y en amores,