Alma fiera e insolente,

Irreligioso y valiente,

Altanero y reñidor:

Siempre el insulto en los ojos,

En los labios la ironía,

Nada teme y todo fía

De su espada y su valor.

Corazón gastado, mofa

De la mujer que corteja,

Y hoy, despreciándola, deja