Cuando al placer su corazón se abría,
Como al rayo del sol rosa temprana,
Del fingido amador que la mentía
La miel falaz que de sus labios mana
Bebe en su ardiente sed, el pecho ajeno
De que oculto en la miel hierve el veneno.
Que no descansa de su madre en brazos
Más descuidado el candoroso infante
Que ella en los falsos lisonjeros lazos
Que teje astuto el seductor amante: