Esa noche y esa luna

Las mismas son que miraran

Indiferentes tu dicha,

Cual ora ven tu desgracia.

¡Ah! llora, sí, ¡pobre Elvira!

¡Triste amante abandonada!

Esas hojas de esas flores

Que distraída tú arrancas,

¿Sabes adónde, infeliz,

El viento las arrebata?