Donde fueron tus amores,

Tu ilusión y tu esperanza.

Deshojadas y marchitas,

¡Pobres flores de tu alma!

Blanca nube de la aurora,

Teñida de ópalo y grana,

Naciente luz te colora,

Refulgente precursora

De la cándida mañana.

Mas ¡ay! que se disipó