DON PEDRO. Tienes mucha razón, Bruno, mucha … aquéllas eran otras mujeres.
BRUNO. Y éstas no son aquéllas, Sr. D. Pedro.
DON PEDRO. También es verdad … en fin … ¿cómo ha de ser? La cosa ya no tiene remedio … así….
BRUNO. Así, yo me vuelvo a mi antesala … a darle sus garbanzos a la cotorrita … que si me gusta por algo es porque de todas las del barrio es la única que no picotea el gabacho.
ESCENA II
DON PEDRO (se sienta junto a la mesa, tomando la carta). ¡Pobre D. Eduardo!… ¿Quizá pida respuesta? ¡Qué disparate! Lo que pedirá será lo que yo no le puedo otorgar … que hable a Matilde … que me empeñe … que la obligue … cosas imposibles … ¿dónde habré puesto las antiparras? cosas que no pueden hacerse sin ruidos … ya las encontré … veamos sin embargo. (Lee) "Sr. D. Pedro de Lara, &c. &c. Nada de lo que usted me escribe me ha sorprendido, y yo ya estaba preparado para semejante fallo…." Más vale así, porque unas calabazas ex abrupto son difíciles de digerir … "lo que sí me ha llenado de satisfacción y de gratitud hacia usted son las finas expresiones con que se sirve manifestarme lo que siente este desenlace…." Como que le decía que hubiera dado un ojo de la cara por poder anunciarle un resultado favorable … no podía estar más expresivo … "y siendo aquéllas, en mi concepto, sinceras, me animan por lo mismo a solicitar de usted un favor…." Ya pareció el peine … "un favor de que va a depender la felicidad de toda mi vida…." ¡Si conoceré yo a mi gente! "la felicidad, quizá de su propia hija de usted, y es que cuando me presente otra vez en su casa me reciba usted lo peor…." ¿Qué ha puesto aquí este hombre?… "lo peor que le sea posible" ¡Peor dice, y bien claro! "lo peor que le sea posible, esto es, que me trate desde hoy con el mayor despego, que murmure de mí en mi ausencia, que se burle sin rebozo de mi familia y circunstancias, que me calumnie, si fuese necesario, y finalmente…." Vaya, está visto, hay que atarlo … "y finalmente si Matilde algún día cediere a mis votos, y consintiere en recompensar con el don de su mano tanta constancia y cariño, que usted nos niegue entonces y después su licencia, por más que ella lo solicite, y por más que usted mismo lo apetezca, hasta tanto que yo se la pida a usted en papel sellado." ¡Repito que se le fué la chabeta!… "Si usted accede, pues, a mi súplica, y me promete, bajo su palabra de honor, hacer bien su papel, y no confiar el secreto a nadie, en este caso nada me quedará que desear, y estoy seguro que muy pronto se podrá firmar su obediente hijo el que ahora sólo se dice de usted atento y seguro servidor: Eduardo de Contreras." Si comprendo una jota de toda esta geringonza…. "Posdata." ¿Todavía le quedaron más disparates en el buche?… "Ya le explicaré a usted mi proyecto cuando pueda hacerlo a solas y sin dar que sospechar; entre tanto me urge el saber si usted me concede lo que tanto anhelo, y para ello iré dentro de una hora a su casa, y le haré entrar recado por Bruno de que deseo hablarle; usted entonces hágame decir secamente por el mismo que no me quiere recibir, y yo entonces interpretaré esta repulsa a mi favor. Por Dios Sr. D. Pedro, que no logre yo el ver a usted…." ¡Ah, conque es un proyecto!… que luego me explicará … y a fe que buena falta me hace … y yo entre tanto sólo tengo que hacer … poco … muy poco es lo que tengo que hacer; no recibirle, encerrarme en mi cuarto para mayor seguridad … la cosa no es difícil … pero, y si tropiezo con él antes de que pueda ponerme al corriente … entonces … no le miraré a la cara, ahuecaré la voz … y le volveré pronto las espaldas … tampoco esto es muy difícil … con todo no sé yo si podré … y por otra parte me parece tan extravagante….
ESCENA III
BRUNO Y DON PEDRO
BRUNO. El Sr. D. Eduardo desea con mucho ahinco hablar con usted.
DON PEDRO (aparte). ¡Jesús! Tan pronto….