CASERO. Sí, sí, personas de honor sin dinero … eso es lo que yo me temía … y ésos son los peores inquilinos.
DOÑA MATILDE (aparte). ¡Qué insolencia!
CASERO. Pero repito que no se juega conmigo … dígaselo usted así, y que si esta noche no me baja los tres duros, mañana pongo a ustedes en la calle con todos sus cachivaches….
ESCENA III
DOÑA MATILDE Y DON EDUARDO
DOÑA MATILDE. ¿Tratar de ese modo a una señora?
DON EDUARDO. ¡Matilde! ¿Se fué ya? (Asomando la cabeza)
DOÑA MATILDE. Ya se fué.
DON EDUARDO. Pues entonces prosigue aquello que decías (Saliendo de debajo de la cama), de que era gran cosa el poder vivir tranquilos y sin que nadie….
DOÑA MATILDE. Sí, buena es la tranquilidad que vamos disfrutando por cierto.