DOÑA MATILDE. Y qué punto tan igual.
MARQUESA. ¿Y la cenefa?… también es de mucho gusto.
DOÑA MATILDE. Y de las más anchas … sobresaldrá mucho sobre un viso caña … ¿no te parece?
MARQUESA. En efecto, y me irá muy bien como tengo bastante color … y luego como tú … en tus circunstancias, no puedes soñar en comprarlo….
VECINA. ¡Oh! es caro bocado para un estudiante.
MARQUESA. No te debe importar el que yo lo tome … y que al fin lo tomaré … ¿qué he de hacer? son tentaciones que….
VECINA. ¿Y para qué es el dinero, señora, si no para gastar?… como dijo el otro … y Dios le dé a su señoría mucho … porque lo sabe emplear, y porque no regatea … como otras usías de medio pelo que conozco yo, y que….
MARQUESA. Así, Nicolasa, baje usted y le haré dar los cuarenta duros … adiós, Matilde, ya nos veremos … ya te avisaré alguna vez cuando esté sola … y diré que te suban entretanto las camisas.
DOÑA MATILDE. No, Clementina, no … te lo agradezco … pero no tengo tiempo ahora.
MARQUESA. Como quieras … por ti lo hacía … mas si lo tienes a menos…. ¡Pobrecilla, me da mucha lástima! (A la vecina) Ella siempre fué un poco tiesa … pero ya amansará, ya amansará….