ELISA. ¿Furiosa? ¡Ay, Antonio, tú debes estar malo![2]

ANTONIO. No vale disimular. Lo sé por Juanita.

ELISA. Ya caigo.[3] ¡Pobre Antonio! Juana te ha engañado como a un chino.

ANTONIO. ¿Como a un chino?

ELISA. O como a un tonto; lo que quieras. Ella es la que está furiosa, y quería que yo lo estuviese también; pero ¿por qué he de llevar a mal que satisfagas un capricho tan inocente? Sentí al principio que me lo hubieses ocultado, pero luego comprendí que tu silencio no tenía más causa que el temor de darme una pesadumbre y bien sabe Dios que este nuevo indicio de la bondad de tu carácter me ha conmovido profundamente. ¿Yo enojarme contigo? ¡Ca, no lo creas! Estoy muy convencida de que mi Antonio es incapaz de hacer nada malo. Tengo más confianza en este corazoncito que en el mío propio. (Tocando a Antonio en el pecho con la mano.)

ANTONIO. Ya decía yo…. Si no cabía en lo posible…. ¡Canario con la Juanita, y qué mentir tan descarado!… ¡Tú sí que eres buena! ¡Tú sí que eres un ángel!

[Footnote 1: #Pues ya se ve que no lo es:# Why, of course it is not. It is Elisa's way of agreeing generously that going to a masquerade is no great crime.]

[Footnote 2: #tú debes estar malo:# you must be ill.]

[Footnote 3: #Ya caigo (en la cuenta):# Now I comprehend. Compare the colloquial: 'I tumble.']

ELISA. Grande hazaña a fe mía no oponerme a que vayas a un baile de máscaras.